Comprar para mejorar, parte II.

escrito por Rodrigo

(Esta es la segunda parte de tres de Comprar para mejorar, la primera parte está aquí)

En México, la mayoría de las tarjetas de crédito tiene una tasa de interés que oscila entre el 30 y 40%, según la CONDUSEF. La deuda bancaria que tantos mexicanos han acumulado gracias a las tarjetas de crédito ha llegado a su cima en un momento terrible. Debido a la crisis mundial y la precaria situación de seguridad pública nacional, el desempleo se ha convertido en algo normal y recurrente, por lo mismo, los bancos se han visto obligados a seguir subiendo las tasas de interés de sus clientes, creando un círculo vicioso de deuda y más trabajo para el que puede, y buró de crédito para el que no pudo trabajar más, convirtiéndose en un negocio poco apetecible para el mexicano promedio. Por otra parte nos encontramos los ya mencionados bancos de préstamos de las tiendas departamentales, que por un producto promedio pueden llegar a cobrar un interés de casi el 100%, obligando a que el cliente pague mucho más dinero por un producto que supuestamente, con todo el sacrificio del mundo, se le ofreció barato.

Dada la situación del mexicano y dado el abuso de las grandes compañías, ¿quién en su sano juicio seguiría comprando y consumiendo de estas compañías?, es más, ¿por qué el mexicano sigue empecinado en comprar y comprar y comprar hasta que las deudas lo devoren?. Al parecer prácticamente todo mexicano se encarga de perpetuar este ciclo, para el goce de algunos y sufrimientos de muchos, pero ¿quién se ha encargado de sistemáticamente lavar el cerebro de 110 millones de personas para convencerlas de hacer esto?.

Les presento al ahora difunto Emilio Azcarraga Milmo, apodado “El Tigre”, fundador de Telesistemas Mexicanos, hoy día conocido como Televisión Vía Satélite o Televisa. Un hombre ya apropiado por la cultura mexicana, fuente de frases geniales como:

“Yo hago televisión para jodidos, México es un país de jodidos y nunca cambiará”.

“Si nada tienes, te ofrezco un patrimonio a tu medida, el cúmulo de imágenes entrañables, impresiones y referencias que serán tuyas con sólo aceptar estas imágenes, admirar a estos artistas, reírte de estos chistes, emocionarte con estas canciones, asentir ante esta información política, familiarizarte con estos comerciales. Si nada tienes, el fin de tu vacío es el entretenimiento”.

Queremos agradecerles a las gentes que nos ven, decirles que sigan confiando en la compañía que tenemos, porque es una compañía verdadera, sólida y lo único que persigue es el entretenimiento de las clases medias, medias bajas y populares”.

La televisión señoras y señores, es parte de la familia mexicana ya que 9 de cada 10 casas cuenta con una; tomando esta cifra podemos asumir que alrededor de 90 millones de personas tienen alcance a la televisión nacional hoy en día. Cabe mencionar que las únicas dos televisoras nacionales en México son del ya mencionado Ricardo Salinas Pliego y el hijo del Tigre, Emilio Azcárraga Jean, que juntos forman una fortuna de 11,600 millones de dólares. La televisión forma un papel fundamental en la perpetuación del consumismo en México, ya que siendo el medio de comunicación y entretenimiento más popular y de fácil acceso se vuelve escaparate y vicio de muchas personas.

Dejando atrás los banales comerciales del Palacio de Hierro, Elektra, Coppel, Famsa, entre otros, la importancia de la televisión en este círculo vicioso está en los contenidos que en ella se manejan. Este aparato es la vía en la que se promueve un estilo de vida, un deber ser idílico como persona: sino tienes, no eres, y si sí tienes, eres, es una premisa sencilla para un país tan complejo, pero esta se ha logrado permear en la psique social del mexicano de una forma que podría dejar perplejo a cualquier extranjero. La distinción social en México se da gracias a los bienes materiales, se puede ver en cualquier telenovela en dónde el final feliz del pobre es ser rico.

La televisión ha construido intencionalmente una mentalidad de necesidad de compra y consumo, no es casualidad que Ricardo Salinas Pliego participe en dos de las actividades que más promueven el consumismo en México, tiene el negocio redondo. Existen también otros tantos defectos de la televisión, como la promoción del racismo, la hipermoralidad, entre otras, pero su otra función importante para el tema es el de válvula de escape. Televisa y Tv Azteca se encargan; a la vez de crear una falsa identidad de consumo, de apaciguar al pueblo, en parte con sus programas que dan esperanzas falsas (algunos  basados en la religión como La Rosa de Guadalupe), esperanzas que dicen que siguiendo este estilo de vida el vidente logrará tener todo lo que se necesita en la vida, dinero, autos, casas, mujeres, todo, excepto la verdadera felicidad. Así también se encarga de esconder las truculentas mañas en las que las grandes empresas y los gobiernos se ven inmiscuidos.

Un ejemplo de estas grandes farsas es el Teletón (fabricado por Televisa), promovido como el último gran movimiento de altruismo en México, las pobres empresas, que de por sí apenas y pueden, donan millones y millones de pesos para ayudar a los niños que tanto lo necesitan, escondiendo detrás de todo su argumento falso la realidad del negocio que arman estas empresas: Las empresas hacen más dinero donando pifias de su producción total. Así también eximen al gobierno de responsabilidades ya que si papá gobierno no nos da, el tío empresario da para que vean que no son los malos de la película, cuándo sí lo son, particularmente son Doble Cara de Batman.

(Continuará…)

Adendum: El presidente Calderón comentó que hay varias ciudades en México en las que se vive como en Europa. Teniendo fe en nuestro magnánimo espurio, quiero suponer una de dos cosas. Que en verdad se refería a la Europa de 1945 o que en verdad pretendió decir Uruapan,  Michoacán.

Segundo Adendum: La fe de erratas de la columna anterior incluyen una “a” en vez de “ha” y las letras “m” de la palabra “adendum”. Pero no se puede pedir mucho de mi educación ya que fue pagada sólo con 6000 pesos al mes (incluyendo coche y toda la cosa). ¿Verdad Ernesto Cordero?.

Tercer Adendum: Aunque aquí pueda sonar muy serio y mi Real Madrid haya empatado, en verdad suelo ser una persona bastante jocosa, para demostrarlo me pueden seguir en twitter (@strikter).