de Sherezada y sus mierdas.

La errante forma en la que me manejo como escritor puede tener mil y una explicaciones, tan aburridas y monótonas que ni Sherezada estaría dispuesta a contarlas y preferiría dar su virginidad al Jeque gordinflón que la tiene como prisionera. Por otra parte, justo hace unos minutos atravesando una crisis light, como me gustan llamarlas, [...]