Linchamiento Consensual.

—Buenas noches señor. —Buenas noches, buenas noches a todos, ¿para qué le soy bueno? Una turba iracunda se había juntado frente al terruño del Señor Uno, con picos, palos, trinches y antorchas. —No pos fíjese que venimos a importunarlo un poquito… porque no nos dio dinero esta vez. Eran alrededor de 37 personas, la mayoría [...]