Documental del Hombre. Capítulo Uno.

escrito por Rodrigo

El ligue.

Siempre se ha preguntado qué hace en lugares como ese, trae zapatos incómodos, ropa cara que está arriesgando a que se queme porque está entre muchas más personas de las que deberían ser permitidas ahí, si con estar apretado no bastara, está a oscuras y a veces ponen luces que lo ciegan, apesta a humo de cigarro y hace calor, y también la música que no le fascina del todo (pero la baila) está a volúmenes que destruyen poco a poco sus tímpanos. Está en una disco. A veces el comportamiento de su generación va más allá de su limitada comprensión, no sabe exactamente cómo haya sido en las anteriores pero lo que él hace por adecuarse a los estándares sociales de sus contemporáneos le parece ridículo, pero lo hace porque no conoce más, lo hace porque sabe que si no lo hiciera se perdería de la aceptación social que tanto vale.

Un aspecto importante en la vida del hombre dentro de esa sociedad es ligar, y ligar se refiere a conquistar a una mujer, pero a diferencia de lo acostumbrado en otras especies, lo cuál es con fines reproductivos, esta conquista se refiere más a un fin de estatus. Mientras más mujeres se ligue un hombre, más hombre es. La disco es el lugar de conquista, dónde las mujeres van a mostrarse y los hombres a ligarlas.

“Mira güey, ¿me está viendo a mi o a ti?, creo que es a mi, ahuevo que sí, sí esa de vestido café a tu izquierda, no está mal ¿no?, sí, sí, ahuevo, me está viendo, ahorita voy por ella, nomás deja que me acabe mi copa, me sirvo otra y ya voy.”

La copa es un instrumento muy útil que puede ser usado por los hombres de muchas formas y hasta cierto punto por las mismas mujeres. La primera función observada de dicho instrumento recae en su utilidad como desinhibidor ya que al consumir las suficientes copas un hombre que en cualquier otra situación no podría funcionar en el ligue por inseguridades, lo logra. La segunda función observada de la copa es el pavoneo, el pavoneo en este caso se refiere al mostrar la cantidad de ingreso económico del hombre en cuestión, ya que hay dos variables posibles que si mezcladas a la perfección pueden llamar la atención de la mujer, la calidad de la copa muestra si esta persona tiene un ingreso mayor a lo normal y puede así, satisfacer las necesidades consumistas de la posible fémina, y la otra es cantidad de copas, ya que si hay calidad pero no hay suficiente para que esta pueda tener efectos sobre el hombre y/o la mujer, su función se ve inutilizada. La tercera función de la herramienta es una ya mencionada, el entorpecer a la mujer para que esta pueda ser una víctima más sencilla. Y la cuarta función es ahora del lado de la mujer, ya que ella puede aprovechar los efectos de esta herramienta cuándo se ve sola a altas hora de la noche.

“Uta mae, ya me la ganaron, se fue con el güey aquél medio mamer, ni pedo, sí ya sé, me tardé un poco, ni pedo, ahorita cae otra sin pedo, por allá vi una gordita que creo que conocí en alguna clase que se ve medio sola, ahorita que vaya al baño iré a ver qué onda con ella”.

El baño es una zona común en el que todos los hombres se juntan a hacer sus necesidades fisiológicas y a hablar de lo que están haciendo en ese momento, a qué mujer están intentando conquistar, con qué otros hombres están y la cantidad de copas que se han tomado hasta ese momento, también aprovechan algunos para afinar su apariencia y aliento. Se sabe que en la sociedad el hombre no debe de aparentar mucho interés por su imagen ya que puede ser confundido por un “homosexual” (próximos capítulos), pero siempre es necesario para él mantener cierto porte y galantería para así poder llamar la atención de la mujer de su interés de esa noche.

“Ya no seas puto, ve con ella y ve qué pedo, hasta ojitos te está echando, ahuevo que sí puedes, no mames, ya está medio peda y si aguanta, no está tan gorda, está gordibuena, ve cabrón, si tiene amigas yo te hago segunda, no hay pedo”

El hombre tiene que procurar no acercarse con demasiada agresividad ya que puede asustar a su conquista puesto que estas suelen encontrarse a la defensiva por la excesiva cantidad de hombres que buscan lo mismo. El hombre usualmente busca relacionarse primero con dicha mujer a través de diversos artilugios entre los cuales se encuentra una mirada encontrada, un amigo o amiga en común, o el pedir algo inofensivo como puede ser un cigarro o algo similar. El interés del hombre en este paso es no mostrar su necesidad de conquista y mostrarse ajeno a todo el ritual que envuelve este aspecto tan curioso de la vida del hombre. Por selección natural, algunos son mejores que otros y los que no logran acertar, tienen que empezar una vez más de cero.

“Hola amiga, ¿te acuerdas de mi? fuimos juntos en la clase de Tal maestro, sí yo me sentaba atrás de ti y una vez hicimos un trabajo, hola qué tal, sí, me llamo Tal, y ¿qué onda?, años sin verte, andas desaparecida, sí ya sé, ja, ja, oye y qué te tomas, ¿cómo? ven, te sirvo una copa, yo acá tengo mucho”.

Este es sólo el inicio del largo camino que el hombre tiene que recorrer para lograr sus objetivos, ya que una vez que entabló una conversación animosa con una mujer hace falta más para llegar al siguiente paso deseado, el beso.

Esta entrada pertenece a una serie de publicaciones llamada “Documental del Hombre”, este es el Capítulo Uno llamado “El Ligue”.