Estoy bien guapo

“Acéptalo
no estamos para el romance
entreguémonos al trance
que eso si es para los dos.”

Tomo tu mano con firmeza, pero siendo lo mas delicado posible, procurando no lastimarte con mi habitual torpeza incrementada por el alcohol. Camino sin pensar hacia el piso de arriba esperando tener mas privacidad. Hay suerte, esa parte está casi vacía a excepción de unos meseros y un par de parejas con intensiones similares a las mías.

Te llevo a una mesa y te pido que te sientes, después tomo lugar junto a ti e intento entrelazar nuestros dedos por décima vez en la noche. Por fin lo logro. Sentados juntos en la penumbra, solo veo tus ojos que sobresalen y los cuales me cautivan. Esporádicos “flashes” me permiten ver con claridad tu rostro, aunque no es necesario, lo memoricé desde que te encontré esa noche.

-¿Qué pasa Malva?

Silencio. En un momento mágico, todo desaparece, ya no hay nadie viendo, ya no hay oscuridad, la fuerte música electrónica pasa de un ruido estridente a una inaudible sensación de vibración en mi cuerpo y en total calma quedo hipnotizado por tus ojos. ¡Ah!, la ventana del alma, como muchos dicen, ventana por la cual trato de ver y conocer tus pensamientos. Al notar tu preocupación por mi estado de trance, regreso de golpe y todo vuelve a su lugar y mis oídos zumban nuevamente, estamos acompañados otra vez y todo es como al principio.

-¿Qué pasa Malva?¿estás bien?

Vaya que lo estoy nena, estoy viviendo un momento que dibujé tantas noches en mi mente, un momento que ha sido planeado tan meticulosamente y repasado de principio a fin por meses, claro, el escenario no es el previsto. Procuro recordar todas las poesías escritas por mi sólo para ese momento. Error fatal, mi mente esta en blanco y solo pienso en tus labios que me han rechazado y tus ojos cautivadores.

-¿Y bien que me querías decir?

Para ganar unos minutos llamo al camarero y ordeno un paquete de cigarrillos “Camel´s”, mis favoritos. Mientras guardamos silencio y jugamos a contemplarnos.

-Aquí tiene jovenzazo…

Demonios…los ha traído muy rápido. Enciendo uno y me armo de valor. Expongo mi sentir, mi miedo mi pesar y tú, tú solo te limitas a escuchar y asentir con cabeza. De pronto un golpe de suerte, el bullicio del lugar impide que escuches mi ronca voz.

-¿Qué?-dices mientras te acercas a mi para escuchar lo que dije. Ahora… Ataco por segunda vez. La pasión es innegable. Explosión de sensaciones, recuerdos olvidados y emociones perdidas se materializan una y otra vez dentro de mi mezclándose en cóctel de vida. Nos besamos una y otra vez como si fuera en fin del mundo y solo pudiéramos hacer eso y forcejeamos por el dominio del momento, cada intento en forma de caricia, que pasa de tierna a salvaje en un movimiento. No se cuanto ha pasado, pero no es suficiente.

Al terminar, quizás inhibidos por la muchedumbre o por miedo a los sentimientos, miras tu reloj y te das cuenta de la situación. Hace horas que debías haber partido. A pesar de la desesperación y el apuro, te das un momento para la despedida. Otro éxtasis.

Atravesamos el lugar tomados de la mano con la mayor normalidad y serenidad, como si lo nuestro fuera de años. Abro paso entre los alcoholizados bailarines protegiéndote de cualquier contacto con éstas frívolas criaturas mientras disfruto de casa instante. La travesía llega a su fin y tus preocupados acompañantes lanzan un par de reclamos contra de ti. Das breves explicaciones mientras subes sin decirla adiós. Yo le resto importancia a tu descuido y levanto mi mano en señal de despedida. De la nada te asomas por la ventanilla y me dices:

-Llámame…

Lo haré nena, lo haré…

Continuará…

Escrito por Malva |


2 Comentarios »

  1. Pero cuando terminará?

    Comentario por 445 — Mayo 24, 2007 @ 7:29 pm

  2. black hairy pussy…

    strikter.com » La puntita (continuación de “Mareo”)…

    Trackback por black hairy pussy — Agosto 1, 2007 @ 11:16 am

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